Odio las esponjas de baño
Me voy a duchar, luego de jabonarme la cabeza, prosigo a hacer lo mismo con el cuerpo. Pero entonces algo me hecha atrás, asqueado, atemorizado, acojonado: Es una esponja de color rojizo que mi madre compró en el carrefour.

Antes, en tiempos felices, me lavaba el cuerpo con una manopla, pero debido a las modas, y al buen gusto de la mujer que me expulsó por su vagina, ahora lo hago con una cosa redonda, con pliegues y que es un verdadero coñazo. Los primeros dias que la utilizé no ocurria nada, me sentia raro cogiendola y restregandomela . Hasta que una buena tarde estaba frotando semejante bola por mi cuerpo cuando el nudo que la mantiene firme se soltó.
que carajo esta pasando!? grité en vano, nadie me oía, tenia el ordenador con la música puesta a toda voz, el unico que me escuchaba era Roberto de Extremoduro. La esponja se desvanecia entre mis dedos y pronto llegó al suelo de la bañera, seguí frotandome con ella como podía, hasta que terminé . La dejé tirada en la ducha, cubriendo todo el suelo junto con los pececitos para no resbalar .
La proxima vez me voy a enjabonar con las manos, y si no , tampoco me ducharé, que le den a las malditas esponjas.

Samantha dijo
Ja ja ja ja ja ja ja!!!
Che?
Por que no te compras eso que a vos te gusta para bañarte, y lo tenes para tu uso personal? je je!!!
Besitos!!!
16 Agosto 2008 | 07:56 PM